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sexta-feira, 30 de dezembro de 2011

Apaixonados pelas diferenças

 

"Não há outra receita. Num relacionamento, para poder receber o que desejo, tenho de dar o primeiro passo doar-me. Por isso, o casamento é caminho de harmonia e felicidade, que se inicia com o desejo, de ambos, de fazer de tudo para dar o máximo de si para o outro.

O homem e a mulher são as duas evidentes formas de como se vive a realidade humana. Mas, na prática, esquecemo-nos que pensamos, agimos e sentimos de modos completamente diferentes. Consciente ou inconscientemente se espera receber do outro o que gostaríamos, e não o que ele pode nos dar. [E uma expectativa frustrada que leva ao desalento ao não vê-la satisfeita. O homem e a mulher estão chamados a harmonizar esforços.

Quando um homem, ao entrar em casa, esquece de dar um beijo em sua esposa e caminha direto e reto para ligar a televisão, cumprimentando-a com um seco "oi", não significa, necessariamente, que deixou de querê-la, e sim que busca uma forma da apagar as preocupações que carrega do trabalho.

Quando uma mulher interrompe o discurso inflamado do marido sobre suas realizações e planos, para recordar que a resistência do chuveiro queimou, não é sinal de indiferença, nem de que deixa de valorizar as ideias do marido, mas no dia seguinte ela tem que dar banho nas crianças com água quente. São alfinetadas que chegam a comprometer o ânimo,quando não se enxerga que cada um é diferente.

Reconhecer a diferenças entre marido e mulher é o primeiro passo para saber como e quando é preciso satisfazer as necessidades e sentimentos do outro, para que possa haver um relacionamento harmonioso e agradável. Por isso, temos que enxergar as diferenças entre ambos como uma motivação à complementaridade. Os dois necessitam ser satisfeitos e também devem satisfazer, ao mesmo tempo. Compreender que as características de um suprem as carências do outro, em prol do bem e da realização familiar.

O que ela quer
Ser ouvida com atenção. Afeto, carinho, beijos, abraços....
Transparência dos planos e sentimentos do marido.

O que ela não quer
Soluções para o que diz. Compensações materiais.
Ficar sabendo depois que as coisas acontecem.

O que ele quer
Ser reconhecido por seu empenho e capacidades. Uma esposa que se cuida.
Uma esposa preocupada com o lar e os filhos.

O que ele não quer
Que ela fale mal dele para as amigas. Uma fisionomia pálida e abatida.
Que ela se polarize somente no trabalho."

Resumo do artigo de mesmo título, por Autimio Antunes, na revista SER
FAMÍLIA, Ano III . Nº 18. Publicado originalmente em Negócios de Família.


terça-feira, 13 de dezembro de 2011

Testemunho em Espanhol: Pilar Zamorano

 

Una convencida del amor

Pilar Arregui Zamorano, supernumeraria del Opus Dei, está casada con Jesús San Miguel. Tienen seis hijos y un nieto. Nos cuenta cómo lo que empezó siendo un interés por dar respuesta a su hija Maite sobre el matrimonio, le ha servido para aportar sus conocimientos y experiencia, a variados públicos, tanto en edades como de situaciones.

Opus Dei - Pilar Arregui es profesora de Historia del Derecho en la Universidad de Salamanca

Pilar Arregui es profesora de Historia del Derecho en la Universidad de Salamanca

Soy navarra, aunque afincada desde hace años en Salamanca. Estoy casada, tengo seis hijos y la suficiente edad para tener un nieto. Trabajo como profesora de Historia del Derecho en la Universidad de Salamanca. Me enfrento cada día al difícil reto de hacer compatible la vida familiar con la profesional, consciente de que con frecuencia no soy capaz de salir airosa en este empeño.
Desde hace tiempo me viene interesando el tema de las relaciones matrimoniales. Todo empezó cuando me planteé explicar a mi hija mayor, entonces pre-adolescente, las diferencias entre el amor y el sexo. Poco después, me pidieron que preparara una charla sobre el tema y, ya se sabe… 
Al final me ha tocado hablar del amor entre el hombre y la mujer y, por ende, del matrimonio, ante los más variados públicos: cursos de orientación familiar, cursillos prematrimoniales, colegios, institutos, asociaciones e, incluso, en una cena organizada por profesionales, todos varones, a la que acudí temblando, pero con el  convencimiento de que alguien les tenía que contar cómo se ve el partido desde el otro campo.
Como se ve, mi público ha sido muy heterogéneo: algunos eran jóvenes, otros, no tanto… Al final, siempre la misma inquietud: se va al matrimonio y se vive en él sin saber bien lo que es, fiándolo todo al amor que sentimos, cuando en realidad no sabemos realmente ni qué es amar, ni cómo hacerlo.

Opus Dei - Pilar en una foto familiar

Pilar en una foto familiar

A lo largo de estos años me he convencido de que del amor, de las relaciones entre el hombre y la mujer, hay que hablar muy pronto, especialmente en los tiempos que vivimos, donde los sentimientos, incluso los más epidérmicos, son los que guían nuestra vida. 
A nadie sorprenderá si digo que, cuando inicio una de estas charlas ante adolescentes, suelo encontrarme con sonrisas irónicas, pero al cabo de unos minutos, atienden interesados porque presienten que el amor es algo más grande de lo que hasta entonces se habían planteado, capaz de absorberles por completo.

Opus Dei -

"Los adolescentes presienten que el amor es algo más grande de lo que hasta entonces se habían planteado"

Unos y otras asienten convencidos cuando se les dice que las más de las veces se trivializa. Algunos me dicen que no es fácil. Llevan razón. Toda relación exige entrega y renuncia si se quiere ser feliz, pero en el matrimonio cristiano contamos con la gracia del Sacramento, no podemos olvidar que el matrimonio es una vocación divina.

Para terminar me gustaría recordar unas palabras del Libro de Ruth sobre el matrimonio: “Te animaré en todo lo que te interese, te comprenderé en todo lo que hay en tu alma, te amaré en todo lo que eres”. Si este ideal se nos antojara inalcanzable, seamos capaces, al menos, de poner delante de cada una de esas promesas un “intentaré”: “intentaré animarte en todo...”.

Fonte: Opus Dei